martes, 22 de abril de 2008

"EL DÍA QUE TODO CAMBIA..."

Mmm día clave… emociones desecontradas… por un lado, todo lo que tengo y lo que no tengo… todo lo que conozco hasta el día de hoy, todo lo que me hizo bien y todo lo que me hizo mal… y por el otro, todo lo que puedo llegar a tener y todo lo que puedo llegar a perder, todo lo que desconozco, un mundo completamente nuevo, todo lo que podría hacerme feliz, y todo lo que podría matarme…
Siempre digo que la vida sería mucho más simple si redujéramos las opciones, tener un abanico más pequeño de esas opciones complicaría mucho menos las decisiones que uno toma (pero aún así podríamos equivocarnos), y a mi me encanta equivocarme, a pesar de que se que el tiempo me dará la razón… cuando en algún lugar del espacio tiempo me encuentre con él escuche un “la verdad que tenías razón Rober…” salir de sus labios, será como ganar la Copa del Mundo dirigiendo a Vietnam… pero bueno, son todas hipótesis que uno baraja…
Cambiando un poco de tema, quería decir también algo que ya es re sabido y se ha convertido en refrán “lo que rápido llega, rápido se va…” y es verdad, si me pongo a fijar… me hubiera gustado que ciertas cosas se demoren más para poder disfrutarlas, pero bue, lo que se dio fue por una sola razón, debía de ser así… me gusta pensar que nada está librado al azar… que en realidad el libre albedrío no existe… que a pesar de cómo dije uno tiene cientos de opciones a diario… esas opciones se las ponen a uno enfrente… sabiendo que cualquier opción que elijamos derivará en la elección de otra… para finalmente llegar al destino, ese destino que uno piensa se llegó por merito propio… pero que en realidad es una ilusión… para tapar la verdadera realidad… de que somos una especie de marionetas… marionetas que van por la vida tratando de encontrarle un significado, un valor, o como quieran llamarle… todos en algún momento nos planteamos eso “para qué estamos acá?, cuál es mi misión?, por qué?, etc., etc., etc.” son algunas de las preguntas que alguna vez se nos cruzaron por la cabeza… algunos ya las encontraron… otros decidieron tomar el toro por las astas y se la inventaron ellos mismos… y otros… nos dedicamos simplemente a observar… a observar como es la vida… que tiene para ofrecernos, que tiene para quitarnos… que hay de lindo, que hay de feo… que tan feliz puede hacerme, que tan infeliz puede ponerme… blanco… negro… menos opciones… más simple… y déjenme decirles… que a los 24 años, ya saqué varias conclusiones… algunas se fueron poniendo borrosas por no anotarlas, otras quedaron grabadas a fuego en la mente (y otras en el corazón)… por su pollo que no pueden ser comentadas… porque si hay algo que aprendí y que si se los puedo decir, es que la vida es única, única para cada uno de uds… ni los consejos de los más viejos, ni las palabras de los más sabios van a poder resultar útiles, hasta que nosotros creamos, veamos y sintamos que lo son…
En este momento quería hacer mención a un diálogo de una peli que me llamó mucho la atención… después dicen que miro demasiadas pelis… algo aprendo =P bue, sin más preámbulos, es una parte de Pirates of the Caribbean at World’s end, en una charla entre Barbosa y Jack Sparrow:
- El mundo era más grande antes.
- El mundo sigue siendo igual… es solo que hay menos cosas en él…
Un frase que me llamó mucho la atención… y al menos para mí es muy verdad… el mundo dejó de sorprendernos… cualquier novedad es algo más… ya no nos brillan los ojos como cuando eramos nenes y veíamos el arbolito lleno de regalos y corríamos a ver si nos trajeron lo que pedimos…
Muchos me tildan de depre, pesimista, o negativo… podrá ser… pero solo estoy dando mi mirada del mundo… y como dije, hasta que no le vean la utilidad… solo serán palabras…
No recuerdo qué decía cuando me preguntaban qué quería ser de grande… pero ahora que me estoy acercando a aquel grande… solo una cosa tengo para decir… “quiero ser feliz”… porque descubrí que no se trata de dinero, tampoco de posesiones o a pesar que suene mal tampoco se trata del amor… uno está solo desde que viene a este mundo, las personas a nuestro alrededor pueden quedarse más o menos tiempo, pero al final siempre estamos nosotros, y quieran discutírmelo o no, todo termina siendo algo tan egoísta como el yo mismo…
Bue, voy terminando porque se va a tornar aburrido… y solo quiero decirle a Popi que ya dentro de poquito salgo a buscarte… quiero que volvamos a estar juntos tontito jajajja no se por qué te juiste pedazo de hdp… te voy a dejar sin manices vas a ver…

PERO AL FINAL… NO HAY NADA QUE PERDER… NO SOMOS DUEÑOS DE NADA MÁS QUE DE NUESTRA PROPIA VIDA… Y DE NUESTRAS PROPIAS DECISIONES…

martes, 15 de abril de 2008

"EL TÚNEL"

“… Y era como si los dos hubiéramos estado viviendo en pasadizos o túneles paralelos, sin saber que íbamos el uno al lado del otro, como almas semejantes en tiempos semejantes, para encontrarnos al fin de esos pasadizos, delante de una escena pintada por mí, como clave destinada a ella sola, como un secreto anuncio de que ya estaba yo allí y que los pasadizos se habían por fin unido y que la hora del encuentro había llegado.

¡La hora de encuentro había llegado! Pero ¿realmente los pasadizos se habían unido y nuestras almas se habían comunicado? ¡Qué estúpida ilusión la mía había sido todo esto! No, los pasadizos seguían paralelos como antes, aunque ahora el muro que los separaba fuera como un muro de vidrio y yo pudiese verla a ella como una figura silenciosa e intocable… No, ni siquiera ese muro era siempre así: a veces volvía a ser de piedra negra y entonces yo no sabía qué pasaba del otro lado, qué era de ella en esos intervalos anónimos, qué extraños sucesos acontecían; y hasta pensaba que en esos momentos su rostro cambiaba y que una mueca de burla lo deformaba y que quizá había risas cruzadas con otro y que toda la historia de los pasadizos era una ridícula invención o creencia mía y que en todo caso había un solo túnel, oscuro y solitario: el mío, el túnel en que había transcurrido mi infancia, mi juventud, toda mi vida. Y en uno de esos trozos transparentes del muro de piedra yo había visto a esta muchacha y había creído ingenuamente que venía por otro túnel paralelo al mío, cuando en realidad pertenecía al ancho mundo, al mundo sin límites de los que no viven en túneles; y quizá se había acercado por curiosidad a una de mis extrañas ventanas y había entrevisto el espectáculo de mi insalvable soledad, o le había intrigado el lenguaje mudo, la clave de mi cuadro. Y entonces, mientras yo avanzaba siempre por mi pasadizo, ella vivía afuera su vida normal, la vida agitada que llevan esas gentes que viven afuera, esa vida curiosa y absurda en que hay bailes y fiestas y alegría y frivolidad. Y a veces sucedía que cuando yo pasaba frente a una de mis ventanas ella estaba esperándome muda y ansiosa (¿por qué esperándome? ¿y por qué muda y ansiosa?); pero a veces sucedía que ella no llegaba a tiempo o se olvidaba de este pobre ser encajonado, y entonces yo, con la cara apretada contra el muro de vidrio, la veía a lo lejos sonreír o bailar despreocupadamente o, lo que era peor, no la veía en lo absoluto y la imaginaba en lugares inaccesibles o torpes. Y entonces sentía que mi destino era infinitamente más solitario que lo que había imaginado…”

“El Túnel” – Ernesto Sábato